lunes, 2 de mayo de 2011
sorpresas
Despertarte dudando por un instante que lo que pasó anoche fuera real, sonreir, permitirte soñar de nuevo.
miércoles, 27 de abril de 2011
Un abrazo
Un hombre se para y mira a través del cristal de la puerta. Lleva gafas oscuras por lo que solo podemos imaginar donde se dirige su mirada. Acerca su cara más y más al cristal y parece, casi seguro que es así, que mira a la chica fijamente. Entorna la puerta, con el perro no puede entrar dentro, sonríe y dice... nos conocemos, verdad? Ella sabe que es así, aunque no recuerda de qué. Se levanta y se acerca a él, hola, dice ella sonriendo. El la abraza, fuerte, como a alguien a quien le tienes mucho cariño, alguien a quien hace mucho tiempo que no ves. Un abrazo largo, sincero. Un beso en la mejilla. Una mirada sin soltar el abrazo. Ella lo disfruta y, aunque sigue sin saber de qué se conocen, le da igual. Se llama Nicolás. Seguro que vuelven a verse.
martes, 5 de abril de 2011
Tanto tanto
Es curioso como cuando llevas mucho tiempo sin ver a un amigo te quedas sin cosas que contar. Al principio cuando te pasa algo nuevo piensas, joder tengo que contarle esto, pero no lo haces, no porque no quieras, porque la vida tiene esas cosas, esas múltiples maneras de hacer imposible la comunicación entre dos amigos. La vida hace que aparezcan nuevas personas en tu vida, te pone mucho trabajo a lo largo del día y te llena la cabeza de pensamientos que desplazan la simple idea de llamar a alguien. Y poco a poco te van pasando cada vez más cosas, y empiezas a contárselo a tu amigo mentalmente, como si las series de ciencia ficción y los comics tuvieran algo de razón y la gente fuera capaz de oir nuestros pensamientos a kilómetros. Y cuando por fin coincides en un cumpleaños o te lo encuentras por la calle, lo único que se te ocurre decir es algo así como... llevo días pensando en llamarte (lo que no dices es que no lo has hecho porque no tenías nada que contarle).
Algo así me ha pasado con el blog, hace casi un año que escribí mi última entrada y me han pasado tantas cosas que me he quedado sin nada que contar. Lo mejor de las buenas amistades es que bastan un par de cañas, un café o un paseo para que poco a poco surjan en tu cabeza un montón de pensamientos nuevos, como las palomitas en el microondas.
lunes, 24 de mayo de 2010
martes, 16 de marzo de 2010
Cambio
Casi nunca somos conscientes de ello y, cuando lo somos, suele ser por un acontecimiento trágico o traumático, esos que nos dejan helados, sin capacidad de reacción, pensando sin parar que nunca nada volverá a ser igual. El resto del tiempo no percibimos los cambios, no vemos como se arruga la piel alrededor de nuestros ojos, como se enfría la mirada, como nos vamos distanciando del dolor y perdemos la espontaneidad de la juventud. Como todo lo vivido nos hace más cautelosos, más maníaticos, más gruñones, más sabios y más prudentes. En raras ocasiones podemos observar como el mundo a nuestro alrededor ralentiza su movimiento mientras nosotros experimentamos un cambio irreversible. En ese momento lo único que podemos hacer es intentar adaptarnos.
miércoles, 17 de febrero de 2010
A veces
A veces me pongo triste, hablo con alguien y siento que no no tiene ni idea de lo que es el mundo, que su actitud ante los demás no hace más que demostrar la cantidad de complejos que les absorben. Y sin embargo tienen la capacidad de hacer que yo me cuestione mi relación con los demás, mi manera de comunicarme, mis demostraciones de afecto. Y me pongo triste porque no entienden que alguien pueda ser transparente, que no busque una reacción con cada acción, que haga las cosas porque las siente, a veces, incluso, sin que el receptor lo merezca especialmente.
Y no es fácil sacar todas las fuerzas para defender mi forma de actuar, y no es fácil levantar la cabeza y decir que no tienen ni puta idea, que sí que existe gente que no es retorcida, que no es interesada, que da porque es lo que siente que debe hacer y no para recibir nada a cambio. No es fácil pero la gente que me conoce lo sabe, y eso es lo realmente importante.
Aún así, a veces... me pongo triste
Y no es fácil sacar todas las fuerzas para defender mi forma de actuar, y no es fácil levantar la cabeza y decir que no tienen ni puta idea, que sí que existe gente que no es retorcida, que no es interesada, que da porque es lo que siente que debe hacer y no para recibir nada a cambio. No es fácil pero la gente que me conoce lo sabe, y eso es lo realmente importante.
Aún así, a veces... me pongo triste
martes, 9 de febrero de 2010
Lo importante
Lo importante no es relativo. Lo importante es lo que nos hace quien somos. Lo importante no está abierto a discusión. La amistad es lo importante. Cómo nos comportamos con la gente a la que queremos, como actuamos cuando irremediablemente metemos la pata, como asumimos nuestros errores, pedimos perdón, nos enfrentamos a las consecuencias de nuestros actos. La amistad es la base de las relaciones, de todas las relaciones, es querer a alguien precisamente por como es, es querer hacer un esfuerzo por entenderle, es querer, nada más y nada menos, sin necesidad de que nos quieran de igual manera, es no llevar la cuenta de quien llama más o quien hace un mayor esfuerzo por mantener el contacto. La amistad es estar un día haciendo cualquier cosa y querer saber de un amigo, es saber que puedes contar con él aunque nunca tenga que demostrartelo. Y eso, my friend, es lo verdaderamente importante.
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