A veces me pongo triste, hablo con alguien y siento que no no tiene ni idea de lo que es el mundo, que su actitud ante los demás no hace más que demostrar la cantidad de complejos que les absorben. Y sin embargo tienen la capacidad de hacer que yo me cuestione mi relación con los demás, mi manera de comunicarme, mis demostraciones de afecto. Y me pongo triste porque no entienden que alguien pueda ser transparente, que no busque una reacción con cada acción, que haga las cosas porque las siente, a veces, incluso, sin que el receptor lo merezca especialmente.
Y no es fácil sacar todas las fuerzas para defender mi forma de actuar, y no es fácil levantar la cabeza y decir que no tienen ni puta idea, que sí que existe gente que no es retorcida, que no es interesada, que da porque es lo que siente que debe hacer y no para recibir nada a cambio. No es fácil pero la gente que me conoce lo sabe, y eso es lo realmente importante.
Aún así, a veces... me pongo triste
miércoles, 17 de febrero de 2010
martes, 9 de febrero de 2010
Lo importante
Lo importante no es relativo. Lo importante es lo que nos hace quien somos. Lo importante no está abierto a discusión. La amistad es lo importante. Cómo nos comportamos con la gente a la que queremos, como actuamos cuando irremediablemente metemos la pata, como asumimos nuestros errores, pedimos perdón, nos enfrentamos a las consecuencias de nuestros actos. La amistad es la base de las relaciones, de todas las relaciones, es querer a alguien precisamente por como es, es querer hacer un esfuerzo por entenderle, es querer, nada más y nada menos, sin necesidad de que nos quieran de igual manera, es no llevar la cuenta de quien llama más o quien hace un mayor esfuerzo por mantener el contacto. La amistad es estar un día haciendo cualquier cosa y querer saber de un amigo, es saber que puedes contar con él aunque nunca tenga que demostrartelo. Y eso, my friend, es lo verdaderamente importante.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)