martes, 24 de noviembre de 2009
24 de Noviembre
Un 24 de noviembre proclamaron reina a Juana la Loca, Darwin publicó "El Origen de las Especies", Hindenburg negoció con Hitler la creación de un nuevo gobierno alemán (corria el año 1932), asesinaron al magnicida más famoso de la edad moderna (Lee Harvey Oswald), la NASA puso una nave en la luna por segunda vez. Nacieron toreros, escritores, pintores, un auténtico gangster (Lucky Luciano), uno de los mayores asesinos en serie de la historia (Ted Bundy), Emir Kusturica y hasta Julián Muñoz. Y entre lso que nos dejaron tal día como hoy yo destacaría a Freddy Mercury y al gran Pat Morita (dar cera.... pulir cera).
jueves, 19 de noviembre de 2009
Pasado
Hay cosas que duelen, así sin más. Con el tiempo las enterramos, las escondemos y conseguimos que la parte consciente de nuestro cerebro no las traiga al presente, pero no las olvidamos. Hace algunos días me encontré de frente con una de ellas y no fue divertido. Lo peor de todo es que llevo un par de semanas intentando que vuelva a meterse donde ha estado habitando los últimos 6 años (joder, 6 años ya) y de momento no he tenido demasiada suerte.
La historia no es demasiado singular, una decepción de alguien a quien consideras tu amigo y que además era tu jefe. Y la pérdida del trabajo, y la pérdida del amigo, y el comienzo del peor año de tu vida por razones que hacen que eso deje de tener importancia. Una historia como mil, que suelen seguir por un nuevo trabajo y ocupar con los verdaderos amigos ese hueco y seguir, siempre seguir. No dedicarle más que el tiempo estrictamente necesario, no hablar demasiado de ello, no herir a los demás miembros del grupo que siguen sintiendo cariño por esa persona, no sufrir.
Y pasan los años y te ves en el salón de un amigo, tomando una cerveza, celebrando un montón de buenas noticias, y ahí está, sentado frente a ti, con una coca cola light en la mano, contando como le va la vida. Y la tristeza se apodera de ti, no es el momento para decir nada y solo esperas que todo acabe pronto, sabiendo que te va a costar mucho volver a enterrarlo todo de nuevo. Y te sonrie y te pregunta... bueno ¿Y tú que tal?
La historia no es demasiado singular, una decepción de alguien a quien consideras tu amigo y que además era tu jefe. Y la pérdida del trabajo, y la pérdida del amigo, y el comienzo del peor año de tu vida por razones que hacen que eso deje de tener importancia. Una historia como mil, que suelen seguir por un nuevo trabajo y ocupar con los verdaderos amigos ese hueco y seguir, siempre seguir. No dedicarle más que el tiempo estrictamente necesario, no hablar demasiado de ello, no herir a los demás miembros del grupo que siguen sintiendo cariño por esa persona, no sufrir.
Y pasan los años y te ves en el salón de un amigo, tomando una cerveza, celebrando un montón de buenas noticias, y ahí está, sentado frente a ti, con una coca cola light en la mano, contando como le va la vida. Y la tristeza se apodera de ti, no es el momento para decir nada y solo esperas que todo acabe pronto, sabiendo que te va a costar mucho volver a enterrarlo todo de nuevo. Y te sonrie y te pregunta... bueno ¿Y tú que tal?
miércoles, 11 de noviembre de 2009
Cosas de Fútbol
Tengo la desdicha de haber nacido del Atlético de Madrid, para regocijo y divertimento de muchos de mis amigos, sobre todo los lunes. Pero fíjate tú que hay días como el sábado que todos se quedan calladitos, a pesar de haber ganado, acojonados y temblando aún con el disparo del Kun, y dándole gracias a San Puskas o a quien sea el santo del madridismo por haberles concedido la gracia de contar con Casillas, el mejor, sin duda. Y luego hay otros días, pocos, en los que los atléticos saldríamos a la calle con nuestra bufanda al cuello (las rayas rojas y blancas no pegan con casi nada), que no perdemos ocasión para decir bien alto que somos "del atleti" y que disfrutamos como niños el día de reyes. Pues hoy es uno de esos días. Y, qué coño, me alegro por el Alcorcón. Hoy decía un tertuliano en la tele que precisamente eso hace grande al fútbol, en baloncesto el Fuenlabrada no le gana a los Lakers, nunca.
viernes, 6 de noviembre de 2009
El Beso

La culminación amorosa en la pareja es un bondage o esclavitud mutua. Los amantes luchan por superar sus límites individuales para fundirse en un solo ser; pero esta no se producirá sin violencia, sin la pasión caníbal por devorar al otro o por vampirizarlo.
De la exposición Lágrimas de Eros, Museo Thyssen-Bornemisza.
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