
Hoy quiero hablar del "timing", y de como hemos podido vivir durante décadas sin conocer y utilizar una palabra tan imprescindible en las relaciones actuales. Y no solo en las relaciones románticas o sexuales, donde su importancia es vital, sino en nuestra relacíón con el trabajo, nuestra familia, nuestros amigos. Hoy en dia parece que el éxito o fracaso de una relación de cualquier tipo depende del dichoso "timing".
¿Realmente es tan poderoso que aunque nosotros pongamos todo nuestro empeño es él quien decide el resultado? ¿O solo es la mejor excusa que hemos encontrado para no luchar por algo que nos gusta pero de lo que no estamos de todo seguros?