Es curioso como a veces nos aferramos a recuerdos del pasado. A pequeñas cosas, fotografías, cuadernos del colegio o una entrada de un concierto, solo porque nos hacen volver, con solo mirarlas, a momentos determinados.
Cuanto cuesta desprenderse de esos pedacitos de historia, de esas muestras de que nosotros estuvimos allí.
Hoy me he deshecho, casi sin pensarlo, de uno de esos testimonios. He borrado mi perfil de Myspace, algo que por sí solo no parece importante. Pero es que en él se encontraban mis primeros textos. Hace aproximadamente un año, quizá algo más, decidí empezar a contar mis cosas, supongo que la mayoría solo le importaban a mis amigos, pero supuso un gran paso. Del mismo modo que hoy ha supuesto un gran paso borrarlo, de una vez, sin releerlo, sin copiar ninguno de mis textos, sin pensarlo dos veces. Las sensaciones quedan en mi memoria y hoy eso es suficiente.
miércoles, 11 de junio de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario